Un sueño que se volvió escenario
Desde joven, Chuy quiso aportar a la transformación de su sociedad por medio de la educación informal, especialmente a través del arte.
En 2004 encontró en los títeres esa herramienta: una forma de jugar y de enseñar al mismo tiempo. Tres años después, el 13 de octubre de 2007, fundó en Ciudad Juárez el Teatro de Títeres La Charca. Ampliar en entrevista: el sueño que lo inició
Desde entonces ha creado obras, talleres e intervenciones educativas para escuelas, museos, asociaciones e iglesias, y ha colaborado con artistas de pantomima, cuentacuentos, música y ópera.
Su convicción es sencilla: cuando un niño vive una historia, el mensaje se queda con él.